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Universidad de Chile, 2002

REVISTA DE URBANISMO N°5, Enero 2002
ISSN 0717-5051
Chile - Extranjero
ARTÍCULOS - ENSAYOS - ENTREVISTAS - CRÍTICAS - REFLEXIONES - PONENCIAS

Movilidad en los Suburbios Dispersos y el Nuevo Urbanismo en los Estados Unidos de América: ¿importación irreflexiva desde Chile?

2. La introducción de estos modelos norteamericanos en Chile y la movilidad: ¿globalización o importación irreflexiva?

Frente al creciente protagonismo de los EE.UU. en la política y economía internacional, el crecimiento de países en vías de desarrollo como Chile, está sujeto en gran medida a modelos probados y consolidados en norteamérica.

Si bien en los EE.UU. tanto el suburbio disperso, como el urbanismo neotradicional obedecen a raíces históricas y a las aspiraciones de sus gentes, frente a la globalización cultural, nos acercamos cada vez más a muchas de las estructuras sociales propias del modelo norteamericano. Ante este hecho y en el marco de la planificación urbana, podemos anticipar que los modelos norteamericanos seguirán insertándose en nuestra realidad cada vez con más fuerza.

Ello ya se puede apreciar en la modalidad de crecimiento suburbano por sumatoria de predios agrícolas, que se está efectuando hace un par de décadas en la periferia urbana de Santiago, y también en diversos proyectos inmobiliarios -oferta de una segunda vivienda, para recreación- en las costas de Chile central.

No obstante lo anterior, el desafío consiste en adaptar a la realidad local, las nuevas alternativas de regulación del desarrollo y la renovación urbana, que han surgido en la última década en los EE.UU.

Figuras Nº15 y 16: Comuna de Maipú, Santiago de Chile. Crecimiento por sumatoria de predios agrícolas. Fuente: Servicio Aerofotogramétrico de la Fuerza Aérea de Chile, 1996

En cuanto al tema de la movilidad, se debe considerar el dinamismo que presenta una sociedad emergente de altos índices de crecimiento en sus áreas metropolitanas. El desarrollo que ha estado experimentando Chile y la progresiva disminución de las tasas de pobreza, incorporará al mercado a un creciente número de familias que podrán tener acceso a diversos bienes, tales como el automóvil. Este solo hecho nos lleva a revisar y analizar la experiencia estadounidense de la primera mitad del siglo XX, la cual fue determinante en la configuración del desarrollo urbanístico de ese país y en la problemática en la movilidad que hoy se puede apreciar en la mayoría de las urbes norteamericanas.

El caso de Santiago de Chile y la política urbana detonante del suburbio disperso

Si nos trasladamos a la realidad chilena, en concreto a la situación de Santiago, tendremos que tomar en cuenta los diversos factores que pueden incidir en las limitaciones y potencialidades que tienen o pudiesen tener estas experiencias de modelos importados, muchas veces irreflexivamente, desencadenando las problemáticas ya conocidas en los países desarrollados, en este caso EE.UU., y ocasionando otras posibles consecuencias que derivan de la complejidad de un tejido urbano y social de raíz distinta y diversa frente a la cultura norteamericana.

Ello ya se ha reflejado en ciertas políticas de desarrollo urbano, que siguiendo el modelo de crecimiento del suburbio disperso norteamericano, introdujeron una mecánica de crecimiento en la Región Metropolitana de Santiago que ha generado una serie de consecuencias de gran impacto en la movilidad.

Figura Nº17: Loteo suburbano en Maipú, Santiago de Chile.
Foto de C. Mawromatis P., 1996.

La reestructuración económica iniciada en Chile a mediados de los años 1970, junto a una progresiva tendencia a la concentración metropolitana, ha dado impulso a una intensificación del proceso de suburbanización de la ciudad de Santiago.

En materia de gestión urbana, los principios de liberalización y desregulación fueron formalmente incorporados en una modificación al Plan Regulador Intercomunal, en 1979, considerando al mercado como el factor determinante del desarrollo de las ciudades y sosteniendo que el concepto normativo de límite urbano era la causa del desequilibrio que conlleva la marcada diferencia entre valores del suelo urbano y rural. (de Mattos, 1999).

Surgió de esta manera una metrópolis segregada y fragmentada, en la cual aparecieron nuevas tipologías de edificaciones y espacios, tales como los shopping centers y malls comerciales, centros empresariales, centros de entretención, y conjuntos residenciales cerrados, entre otros, los que comienzan a incidir fuertemente en la estructura, morfología y movilidad de la Región Metropolitana de Santiago.

Paralelamente se ha generado una creciente demanda por infraestructura, la cual es aún bastante precaria en el caso de Santiago.

Si bien en 1985 se introdujeron importantes modificaciones al entonces Plan Regulador Intercomunal (1979), algunos de sus planteamientos básicos han permanecido vigentes hasta el día de hoy.


Los balnearios en la costa central chilena

Por otro lado, el suburbio disperso como modelo tipológico norteamericano, ha sido introducido previamente en Chile, en grandes proyectos inmobiliarios (segunda vivienda), en áreas contiguas a balnearios de la costa de la quinta región.

Tipológicamente la estructura vial y predial de estos proyectos, se presenta muy cercana al modelo norteamericano. Se conciben como islas de su entorno vernáculo, y atienden a un usuario de clase socioeconómica media-alta y alta, el cual depende del automóvil como principal medio de movilidad, y dispone mayoritariamente de más de un vehículo por núcleo familiar.

El primero de estos balnearios en Chile corresponde a Rocas de Santo Domingo (V Región).

Este balneario se inició en 1941 como una sociedad inmobiliaria, caracterizándose como balneario exclusivo, consolidándose como residencia permanente para muchos de sus propietarios y constituyéndose en uno de los más grandes proyectos inmobiliarios de Chile. La estructura urbana se desarrolla desde el acceso oriente y se prolonga en grandes avenidas radiales y concéntricas rodeando una colina y retornando hacia la costanera de la playa. Este balneario incluye un club de golf. (Munizaga, 1998):

Figura Nº18: Balneario Rocas de Santo Domingo. V Región, Chile. Planta general.
Fuente; MUNIZAGA V., Gustavo, Macroarquitectura: Tipologías y Estrategias de Desarrollo Urbano. Textos Universitarios, Facultad de Arquitectura, Ediciones Universidad Católica de Chile, primera edición 1993, segunda edición ampliada y revisada 1999, p. 209.

Posteriormente, en una versión que representa más puramente el modelo norteamericano nos encontramos con el balneario de Marbella (Puchuncaví, V Región) el cual se estructura a partir de un sistema de colectores viales que van alimentando vías secundarias que finalmente rematan en cul de sacs. De esta manera se generan lotes o predios próximos que, sin embargo, se encuentran desvinculados unos de otros en lo referido a vialidad. Este desarrollo inmobiliario que está aún en realización, es privado, con viviendas unifamiliares y equipamientos compartidos, un complejo turístico y deportivo destinado a estratos socio económicos altos.

Desde su inicio en 1978, Marbella tiene una imagen fuerte de interioridad y unidad de diseño. El trazado inicial de un sistema troncal se desarrolló a partir de la vía interna de circunvalación desde la cual nacen los pasajes con cul de sacs, que distribuyen a agrupaciones residenciales de 7 a 15 lotes, bastante homogéneos. En su gran mayoría estos predios se ordenan alrededor de las canchas de golf. (Munizaga, 1998).

Figura Nº19: Marbella, V Región, Chile. Planta general, estructura vial.
Fuente; MUNIZAGA V., Gustavo, Macroarquitectura: Tipologías y Estrategias de Desarrollo Urbano. Textos Universitarios, Facultad de Arquitectura, Ediciones Universidad Católica de Chile, primera edición 1993, segunda edición ampliada y revisada 1999, p. 211.

Además de estos proyectos en los balnearios, han surgido en Chile los loteos -tipo parcelas de agrado- en los perímetros exteriores de los centros urbanos, los cuales están destinados a servir a una clientela de clase media alta y alta. Estas urbanizaciones cerradas, se organizan generalmente alrededor de canchas de golf, y presentan generalmente un acceso único y controlado.

Si bien en sus comienzos, estas subdivisiones se vendieron como propiedades de descanso insertos en paisajes naturales, hoy se presentan como única alternativa económicamente asequible para matrimonios jóvenes con hijos (de la clase media alta), que no poseen los medios para adquirir propiedades dentro del radio urbano de la metrópolis, y que requieren de una vivienda unifamiliar con jardín.

En el mediano y largo plazo, la demanda por nueva infraestructura, la problemática de movilidad, y la pérdida de un ambiente natural y tranquilo, hará cada vez menos atractiva la vida en estos verdaderos "suburbios dispersos".

¿Globalizacion o importación irreflexiva?

En cuanto a la movilidad, se produce un fenómeno paradigmático de la importación irreflexiva de modelos urbanos, desatendiendo el marco global. Por un lado se adoptaron en la Región Metropolitana de Santiago, los instrumentos y las políticas de crecimiento que hicieron posible el surgimiento de un modelo de suburbio tipo "disperso norteamericano", favoreciendo una determinada postura de desarrollo económico. Por otro, se desestimaron las proyecciones que dicha decisión tendría en el mediado y largo plazo, por cuanto la expansión explosiva del límite urbano conlleva una demanda de infraestructura y servicios públicos que el país no es capaz de atender eficazmente. Además, se alteran los parámetros de movilidad, sin ofrecer una política coherente al respecto.

Mientras que en los EE.UU. la decisión política y económica de incrementar y privilegiar el aspecto comercial del desarrollo suburbano se tomó en conjunto con una política de desarrollo del sector automotriz, además de un apoyo decidido del sector público hacia la creación de una red de autopistas a nivel nacional, en Chile se adoptó meramente el aspecto comercial especulativo de la expansión urbana.

En efecto, a más de 20 años de la modificación de 1979 del Plan Regulador Intercomunal de de Santiago 1960-1994, la demanda por el transporte público bordea el 69% de los viajes, contra el 31% del transporte privado (SECTRA, 2000).

El problema se agrava si se toma en cuenta la descoordinación que existe entre los organismos de regulación del transporte público y los instrumentos vigentes que regulan la planificación urbana y territorial.

Figura Nº20: Transporte público y espacio urbano en la Comuna de Maipú, Santiago.
Suburbanización de la Metrópolis.

Foto de C. Mawromatis P., 1997.

A pesar de que en los últimos años se ha notado -al menos en el discurso oficial- una mayor sensibilidad en cuanto a favorecer la creación de barrios y fomentar los usos mixtos en las urbanizaciones de subsidio estatal, en la práctica los instrumentos de regulación vigentes permiten la proliferación del modelo del suburbio disperso del tipo norteamericano.

Por otro lado, los postulados del Nuevo Urbanismo son escasamente conocidos dentro del ámbito académico y menos en el medio de los promotores inmobiliarios, por lo cual aún no es posible concretar algún proyecto que integre la diversidad que ofrecen estos ejemplos en los EE.UU.

Si bien la realidad histórica y cultural de los EE.UU. es distinta en su origen a la chilena, el fenómeno de la globalización y la dependencia cultural que tiene Chile con los EE.UU., permitiría imaginar una aceleración de la adopción del Nuevo Urbanismo como alternativa al suburbio disperso, como una opción, siempre que el éxito comercial se encuentrara probado y consolidado previamente en su lugar de origen.


Portada |Resumen/Abstract | Introducción | 1. El Suburbio Disperso y Consecuencias en la Movilidad en los Estados Unidos | 2. La Introducción de estos Modelos Norteamericanos en Chile y la Movilidad: ¿globalización o importación irreflexiva? | Bibliografía |Versión completa/Complete version

 


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