PRESENTACION
Frente
a los cambios observados en los principios rectores del Urbanismo
chileno, experimentados durante el ultimo cuarto de siglo y sus efectos
en la forma de la ciudad, cabe preguntarse cuál es el alcance de los
instrumentos normativos de planeación urbanística, léase Plan Regulador,
para influir o no en el diseño urbano de la ciudad.
Esta
inquietud surge a raíz del analisis empírico de la estructura física
metropolitana configurada en los últimos 25 años, la cual muestra
una estructura críptica en términos morfológicos, particularmente
en la periferia santiaguina. En efecto, el crecimiento físico adopta
formas únicas, autoreferentes, aisladas y desarticuladas del tejido
urbano en el cual se emplaza como también de la configuración espacial
de la ciudad.
Las
actuaciones de planeación del Urbanismo chileno son controladas mediante
el instrumento Plan Regulador que toma en cuenta aspectos básicos
tales como: los usos de suelo; la vialidad estructurante; las condiciones
de edificación y subdivisión de la tierra; y los limiten físicos de
las areas urbanizables. Estos aspectos normativos urbanísticos actúan
junto a factores de la economía urbana, la política urbana, la sociología
urbana, configurando así la forma final de la ciudad.
Es
de interés del estudio analizar los impactos morfológicos derivados
de la aplicación del Plan Regulador Comunal, vale decir analizar la
forma urbana resultante de una normativa para descubrir a través de
ella, las posibles limitantes y potencialidades del actual instrumento
de planeación chilena, que permitan proponer una reformulación de
los mismos.
Con
este fin, se ha seleccionado como caso de estudio a la comuna de Maipu,
que dispone de Plan Regulador desde 1965 y ha presentado un gran dinamismo
en los últimos 15 años. Maipú esta situada en el perímetro surponiente
de la metrópolis de Santiago; a unos 600 m.s.n.m. aproximadamente,
en el valle de la cuenca del río Mapocho, la cual se caracteriza por
poseer los mejores terrenos agrícolas de la Región Metropolitana.
Este poblado antiguamente era un centro comercial y de servicios para
la extensa área agrícola que la rodeaba, pero con el tiempo se transformo
en una comuna industrial y habitacional por la cercanía a líneas de
ferrocarriles y vias interurbanas.
Actualmente,
la comuna es receptáculo de migraciones poblacionales desde el centro
y fuera de la metrópolis, como también del crecimiento demográfico
que aumenta la demanda por una solución habitacional, lo cual sumado
a otros factores, hace que Maipu tenga la mayor tasa de crecimiento
en las ultimas décadas y además se expanda velozmente hasta formar
una conurbación con Santiago. (1)
(2)
URBANISMO VERSUS URBANIZACION
Urbanismo
versus urbanización se presenta como actual dicotomía en el quehacer
profesional urbano, pues basta mirar las ciudades chilenas y particularmente
la periferia santiaguina para constatar la gran diferencia que existe
entre urbanismo y urbanización.
En
efecto, si se toma una sección urbana de la periferia metropolitana,
como por ejemplo Maipú, observamos que dispone de infraestructuras
y superficies, pero carece de lo fundamental para constituir una verdadera
ciudad: el sistema de la arquitectura, los espacios públicos, el sentido
de lugar, la gente. (3)
(4)
¿De
que depende o de quien depende que en esta actividad profesional se
realice urbanismo en vez de urbanizaciones? Las respuestas a esta
pregunta pueden ser muchas, pero en este escrito se pretende estudiar
al menos una de ellas, a saber: la aplicación del instrumento legal
de planeación conocido como Plan Regulador Comunal produce imprevisibles
e incontrolados impactos morfológicos sobre la ciudad.
De la dicotomía profesional
a la morfología urbana
Interesa
estudiar la morfología porque se cree que es una parte fundamental
del ambiente construido y del habitante pues en ella no solamente
se refleja la cultura y formas de vida de la sociedad, sino también
la calidad urbana (Kostof, 1991). No obstante, la morfología urbana
parece haber sido olvidada en las actuaciones de planeación urbanística
chilena, en concreto en la ejecución y formulación de los Planes Reguladores
Comunales.
En
efecto, se postula como hipótesis que uno de los impactos urbanísticos
no previstos por el Plan Regulador Comunal es la morfología
urbana resultante y dos posibles explicaciones son la carencia de
un proyecto de ciudad, por una parte, y la estructura predial del
tejido urbano como base normativa por otra.
La
clásica dicotomía entre Plan y Proyecto o entre urbanistas y arquitectos
pudiera tener su origen en la filosofía del urbanismo moderno propuesto
por Le Corbusier y que ha influenciado fuertemente el quehacer profesional
y el crecimiento físico urbano experimentado por las ciudades chilenas
en la segunda mitad del siglo XX. En efecto, como sostiene el arquitecto
Pol:
"...
la metodologia racionalista presuponía que la construcción de la ciudad
moderna podía confiarse a dos escalas de trabajo fundamental: la gran
escala de la planificación urbanística y la escala del proyecto de
la "pieza arquitectónica" autónoma. Entendiendo que las
partes de la ciudad definidas por el zoning y articuladas por las
grandes estructuras urbanas, podían organizarse coherentemente en
su "interior" a partir del método funcionalista y de la
cualidad objetual de la arquitectura..." (Pol:12)
Es
importante señalar que tal dicotomía puede y debe llegar a ser un
mito, pues ambas disciplinas son complementarias e inseparables dado
que el quehacer en una de ellas afecta necesariamente a la otra y
viceversa. El proyecto urbano puede ser el puente entre el quehacer
del arquitecto y el del urbanista, pues según el autor español, allí
es posible superar la urbanística funcionalista y aproximarse al ensamblaje
cualitativo de espacios libres y edificados, de formas, funciones
y significados urbanos. (Busquet, 1992)
Impactos morfológicos
del Plan Regulador Comunal
Previo
a incursionar en los impactos morfológicos del Plan, es necesario
explicar brevemente que entenderemos por forma urbana. Al respecto
utilizaremos algunas referencias fundamentales tales como Bacon ,
Figueroa , Pol , Panerai , Brunner .(Bacon, 1975), (Figueroa,1996),
(Pol, 1992), (Panerai, 1980), (Brunner, 1929).
En
síntesis ellos se refieren a la existencia de dos elementos básicos
que interactuan y participan del juego compositivo en una ciudad:
los edificios y los espacios no construidos que conforman la gran
obra arquitectónica. Así es sostenido por los autores que estas piezas
claves debieran articularse y relacionarse con el territorio para
obtener como resultado una ciudad armónica y vivible para el habitante
urbano. Para ello es fundamental comprender cual es el sistema de
relaciones espaciales existente en una ciudad o asentamiento humano.
El
método empleado para estudiar la morfología urbana será a través de
dos técnicas: la lectura del tejido urbano y el análisis de la configuración
espacial de la ciudad. En el tejido urbano se estudiara la trama y
su relación con el territorio. En la configuración espacial se estudiaran
las piezas significativas tales como la arquitectura, los monumentos
y los espacios públicos y su interacción.
La comuna de Maipú como
caso de estudio del perímetro metropolitano
En
la figura (5)
se muestra la periferia metropolitana de Santiago constituida por
las comunas de borde que denominaremos perímetro en el estudio morfológico.
Las tasas de crecimiento demográfico experimentado por las comunas
de Santiago en el ultimo cuarto de siglo indica que las comunas de
Maipú, La Florida, Huechuraba, todas localizadas en la periferia de
Santiago, son las de mayor crecimiento, alcanzando el peak la comuna
de Maipú. (6).
Y
si revisamos las tasas de crecimiento del ultimo decenio 1982 - 1992,
se observa también que las comunas de mayor crecimiento demográfico
son aquellas perimetrales: Maipú, La Pintana y Lo Barnechea. (7).
Este hecho demuestra que la tendencia del crecimiento demográfico
de Santiago es localizarse en la periferia lo cual es posible gracias
a la gran oferta inmobiliaria existente predominantemente en el perímetro
metropolitano (7)
y la tendencia creciente en los últimos quince años. (1980 - 1995)
(8).
El Plan Regulador Comunal
de Maipú
El
Plan Regulador de Maipú es el ejemplo seleccionado para estudiar los
impactos morfológicos derivados de la aplicación de este instrumento
legal. Además existen otros instrumentos legales tales como el plan
seccional, los conjuntos armónicos y los proyectos DFL 2 de control
simultaneo que han influenciado también la forma urbana de Maipú.
(9),
(10),
(11).
La
estructura predial como base normativa y la actual forma de ocupar
el predio con miras a lograr una máxima rentabilidad, hace que se
construyan ciudades producto de la suma de individualidades y carentes
de una visión global tridimensional. La unidad espacial mínima en
el Plan Regulador es el predio y al interior de él se asignan indicadores
matemáticos para fijar coeficientes de constructibilidad y porcentajes
de ocupación predial.
Esta
situación sumada a factores de rentabilidad de suelo, analizados por
la economía urbana, (Alonso, 1964) trae como consecuencia que en una
economía de mercado, el propietario de cada predio intente lograr
las mejores condiciones de constructibilidad posible, según sea la
normativa vigente y así entrar en el juego de la competencia inmobiliaria.
Dado que lo predominante normativa edificatoria del Plan Regulador
es el individualismo o especificidad de cada lote y no el bien común
o conjunto de manzanas que conforme el tejido urbano y configure espacialmente
la ciudad.
Una
excepción a esta afirmación son los reglamentos legales adicionales
tales como DFL2 de construcción simultanea y los conjuntos armónicos,
dado que estos tiene la opción de traspasar la normativa del plan
regulador en los aspectos normativos edificatorios únicamente. Sin
embargo estos resquicios legales que tiene por objeto otorgar flexibilidad
a la normativa para construir un conjunto armónico y no solo un predio,
han sido utilizados deliberadamente para satisfacer condicionantes
estrictamente económicas o sociales. Ergo, el efecto ha sido todo
lo contrario al espíritu del reglamento.
El
instrumento legal Plan Regulador considera una jerarquía funcional
del espacio a través del zoning y la vialidad, pero no alcanza a definir
una organización espacial tridimensional que realce aquello que deba
realzarse y aminore lo que así corresponda. Por otro lado, la composición
del tejido esta basada en la trama de una red vial que no necesariamente
constituye un sistema de lugares o espacios significativos para la
ciudad, pues nuevamente esta se concibe bidimensionalmente en el Plan.
Estas
afirmaciones serán demostradas en el estudio de la comuna de Maipú
a través del analisis del tejido urbano y la configuración espacial
que a continuación se presentan.
El tejido urbano de Maipú
El
tejido urbano representa la expresión planimétrica de la ciudad, y
a través de su lectura se puede comprender muchos aspectos de la arquitectura
urbana y el urbanismo, tales como el sistema de organización espacial,
la forma de ocupación del suelo y la estructura de diseño urbano de
la ciudad.
De
la lectura del tejido urbano de Maipú se visualizan numerosos patrones
morfológicos, sin embargo considerando los lineamientos generales
que estructuran el espacio ciudad, se pueden distinguir con bastante
claridad dos formas de implantarse en el territorio: una antigua que
presenta un trazado reticular ortogonal, coincidente con el crecimiento
previo a 1980 que denominaremos centro y la nueva que presenta un
trazado irregular construida en el período 1980-1996 que llamaremos
perímetro de Maipú (12).
El
centro se caracteriza por una trama reticular que presenta algunas
axialidades incompletas como la Avenida Pajaritos y la Avenida 5 de
Abril, al igual que centros de convergencia como son el templo Votivo
de Maipú y la Plaza principal, y otros lugares de importancia histórica,
religiosa, o recreacional como son el cementerio, el altar a Los Héroes,
miradores y parques recreacionales privados.
Por
contraste, el perímetro posee una trama irregular superpuesta a los
antiguos limites de predio rural, que prescinde de espacios públicos
de recreación tales como parques, plazas, boulevares u otros. Solamente
presenta algunos espacios residuales, baldíos que podrían potencialmente
constituirse en plazas de barrio, pero que adolece de piezas arquitectónicas
o urbanas que vinculen los tejidos de la periferia con el centro.
En
suma, el centro dispone de piezas urbanas claves, potenciales conectores
de las diferentes partes de la ciudad, pero que no tienen RELACION
espacial ni visual alguna con el perímetro. En efecto, ésta aparece
adosada a los bordes existentes del antiguo tejido urbano y no incluye
ningún elemento significativo - arquitectura o espacio publico - que
vincule a ambos tejidos de Maipu.
El
centro posee dos ejes inconclusos que podrían eventualmente actuar
como conectores del tejido urbano y de piezas claves para la configuración
espacial de la ciudad, pero estos ejes carecen de un remate espacial
y visual con lo cual se acentúa aun más la condición de discontinuidad
del tejido de Maipú. (13)
En efecto, los ejes disponen de un inicio remarcado por un elemento
arquitectónico o natural que bien puede ser un hito, por ejemplo,
el Templo Votivo Maipú o el cerro parque en la entrada norte de Maipú,
pero no conectan con otra pieza relevante, la cual podría preveerse
en la normativa de Plan Regulador.
Esto
ya sugiere una posible recomendación al instrumento de planificación.
Así como se prevee paños de terreno para equipamiento en términos
de superficie, también podría preveerse en la normativa la construcción
de una pieza arquitectónica relevante a la escala de la comuna, sea
en términos de volumétrica, arborización, gran espacio abierto, etc.
Surgen
algunas interrogantes respecto al tipo de ciudad que se esta creando
y que se quiere construir pues al comparar ambos tejidos podemos descubrir
que el crecimiento previo a los ochenta, refleja una filosofía más
cercana al Urbanismo. En cambio en la etapa 1980-1996 se evidencia
una filosofía minimalista que tiende a hacer Urbanización. Ambas formas
de producir el espacio urbano y arquitectónico son muy diferentes
en sus resultados y calidad.
El
nuevo patrón de urbanización se asocia con sectores habitacionales
masivos y responde a requerimientos estadísticos de aumentar la oferta
habitacional para así reducir el déficit, particularmente en los sectores
más modestos.(14)
Se contrapone la cultura de la cantidad por sobre la cultura de la
calidad. Los conjuntos habitacionales de Maipú corresponden a viviendas
de un valor que oscila entre las 230UF hasta las 1500UF. valor que
identifica a sectores socioeconómicos de nivel bajo y medio.
La
forma de ocupar el predio de estos conjuntos residenciales responde
a dos modelos clásicos del urbanismo: la ciudad jardín de Howard con
edificación aislada o pareada en el predio, y la ciudad moderna de
Le Corbusier con un conjunto de bloques aislados en un solo predio.
(15)
(16)
No
obstante identificar rasgos formales característicos de dos modelos,
ninguno de ellos logra incorporar la dimensión urbanística en el sistema
espacial de Maipu; ya sea sobre el tejido urbano o bien sobre la configuración
espacial de la ciudad. Pues en ambos casos, solamente se repiten tipologías
edificatorias estandarizadas, concebidas como objeto arquitectónico
aislado, con escasa o nula coherencia con el entorno.
Referencias históricas
del urbanismo clásicas y contemporáneas
Algunas
referencias históricas bien pueden ilustrar a modo de ejemplo la forma
en que la ciudad es concebida como un sistema de espacios públicos,
arquitecturas, monumentos, etc.
Por
ejemplo, el Londres de Nash .(17)
en el caso de las ciudades medievales, las torres de agujas de las
parroquias definían los barrios y el poder central estaba claramente
reflejado en el castillo o el monasterio. La figura Nº14 muestra el
perfil de cielo de Londres en el siglo XV. A través de una lectura
de la arquitectura y el tejido urbano se comprende quien o quienes
ostentaban el poder en esa sociedad.
Otro
ejemplo, el caso de las ciudades barrocas en el siglo XVI, los ejes
se transformaban en conectores visuales y espaciales entre la arquitectura
y el espacio publico. El poder lo ostentaba la monarquía y la lectura
de su arquitectura y el diseño del espacio publico reflejaban las
formas de vida de esa sociedad. (18)
En
las ciudades modernas del siglo XX, el perfil de cielo de Nueva York
muestra inconfundiblemente quien ostenta el poder en la sociedad norteamericana,
los negocios y el capital, grandemente invertidos en la ciudad. De
la lectura del tejido de la ciudad también se observa la red de calles
y trazado reticular donde prima la función del tráfico y comunicaciones
para hacer más expedito el sector negocios. (19)
Y
en la ciudadela de Maipú, ¿cual es la pieza arquitectónica de composición
urbana? ,
¿
Cuál es el orden implícito del tejido ? ¿Cuál es la forma subyacente
o modelo espacial de desarrollo?
Se
tiene el Templo Votivo de Maipú, arquitectura religiosa de significancia
nacional levantada en los sesenta. Por otro lado, surge en los noventa
una pieza arquitectónica dominante emplazada en las periferias, el
mall, arquitectura comercial típica norteamericana conocida en Chile
como la "catedral del consumismo". Mientras que el resto
se caracteriza por una agrupación improvisada de conjuntos habitacionales.
Cabe
preguntarse si ¿ es esta una falencia del Plan Regulador ?, ¿Podría
reformularse el Plan como instrumento legal, teniendo en consideración
otra dimensión del urbanismo ? Es factible incorporar modelos espaciales
de simulación de forma urbana a la normativa de Plan Regulador?
¿De
que forma el espacio publico podría incorporarse al Plan Regulador
como elemento de diseño? ¿Podría existir de modo complementario algún
Plan de Urbanismo que conlleve la semilla de un proyecto de ciudad?.
No de la manera de un estadista autocrático como Haussman sino a la
manera de un visionario como Brunner.
La
ciudad no se hace de una sola vez sino que muy al contrario, se hace
por épocas y por secciones, pero para hacer urbanismo es fundamental
concebir a la ciudad como la construcción de un espacio publico, de
un proyecto que genere axialidades, tensiones, espacios virtuales,
centralidades, puntos de convergencias, jerarquías funcionales, etc.
El reto de la composición urbana, pero no como una tarea meramente
estética sino mas bien como la construcción de lugares con diversas
connotaciones según sea la diversidad cultural y las estructuras de
poder que las gobiernen en cada época.
A
modo de ejemplo, y manteniendo la diferencia de escala, se indica
el eje histórico de París que lleva ya mas de tres siglos, pasando
por diferentes gobiernos, por valoraciones socio culturales, por estilos
arquitectónicos, por economías políticas, etc. Primero el edificio
de Les Tuilleries, con la pirámide del Louvre en el centro, luego
el obelisco en la plaza de la Concorde, para continuar con los jardines
y la rotonda de Champs Elysées, y encontrar el Arc de Triomphe en
la plaza del Etoile, y luego seguir hacia la rotonda de la Port Maillot,
para luego cruzar el Sena y en el horizonte visualizar el Arco de
La Defense.
Allí
se mantiene y la ciudad va creciendo y sus partes se van integrando
en un sistema morfológico para configurar espacialmente una ciudad
armoniosa.
Las piezas naturales
y arquitectónicas en la configuración espacial de Maipú
Además
de los límites administrativos existen otros límites y condicionantes
que definen la morfología de ocupación del territorio y condicionan
el uso del mismo. En la comuna de Maipú existen piezas naturales y
arquitectónicas que condicionan su configuración espacial.(20)
Estas piezas pueden actuar a favor o en contra de la planificación
urbana, dependiendo de la habilidad y visión del planificador urbano
para reconocer aquellos elementos y canalizarlos en una propuesta
de diseño coherente plasmada en un Plan de Urbanismo.
A
modo de ejemplo, puede verse en la "periferia Maipú "condicionantes
naturales y otras construidas por el hombre, las cuales van definiendo
la forma de ocupación del territorio. El área urbanizada hoy en día,
esta limitada espacialmente por bordes tales como redes viales, vias
ferroviarias, canales naturales de evacuación de aguas lluvias y negras
(Zanjón de La Aguada), sectores industriales, sectores agrícolas.
El paño resultante para la urbanización es en consecuencia el área
intersticial que va quedando entre las barreras recién mencionadas.
La posibilidad de crecimiento es hacia el poniente donde aun existen
extensos sectores agrícolas.
Si
se analiza el crecimiento histórico de la Comuna de Maipú en este
siglo, se concluye que el origen urbano se plasma en torno a dos ejes
perpendiculares con sentido oriente-poniente y norte-sur, que son
las actuales calles Av. 5 de Abril y Av. Pajaritos. En el tercer cuarto
de siglo se produce una expansión urbana que cuadruplica la superficie
ocupada en la primera mitad hasta llegar a los años ochenta. Posterior
a esta fecha y dada la nueva Política de Desarrollo Urbano, comienza
una expansión explosiva en el borde poniente de la comuna, coincidente
con la Avenida 3 Poniente. Y una expansión lineal a lo largo del corredor
de transporte Av. Pajaritos que une con la Alameda, eje central de
la metrópolis de Santiago, y que se encuentra situado al nor oriente
de la comuna de Maipú. Esta situación esta generando una conurbación
con la ciudad de Santiago.
En
el tejido urbano de Maipú se identifican algunas piezas claves que
podrían configurar espacialmente esta ciudadela. Entre los más significativos
están la arquitectura, los monumentos y los espacios públicos. En
este sentido, el único elemento arquitectónico relevante es el Templo
Votivo de Maipú, (21)
y como monumento significativo el Altar de Los Héroes (22)
y como espacio público relevante, la Plaza de los Héroes (23).
Ambos constituyen además, preciados elementos culturales por la gran
connotación histórica, religiosa y simbólica, pues representan valores
nacionales enraizados en la historia de la Independencia Chilena.
Existen
también en Maipú, otras piezas importantes para la población de la
ciudad, pero no constituyen por si mismos espacios públicos o arquitectura
relevantes como son el cementerio, el estadio Santiago Bueras, el
centro cívico y recreativo comunal, y el Parque 3 Poniente. (en ejecución)
No
obstante lo anterior, la planificación espacial urbana Maipú no ha
sido capaz de vincular la arquitectura y espacios públicos relevantes
con otros elementos provenientes de las nuevas urbanizaciones. Por
el contrario, se añaden nuevos paños y se unen a modo de "patchwork"
, y no mantienen una coherencia estructural del conjunto.
En
la figura Nº 19 se observa un esquema de aquellos elementos significantes
para la configuración espacial y cultural de Maipú . Como puede verse,
la única articulación espacial evidente entre los elementos recién
mencionados son la plaza principal, la plaza de Los Héroes, el Templo
Votivo de Maipú y el cementerio. En efecto, en el cruce de los ejes
estructurantes de la trama urbana de la primera mitad de siglo, se
encuentra emplazada la plaza principal donde se ubican también una
escultura en honor a los héroes de la patria. Luego, continua el eje
5 de Abril para rematar visual y espacialmente en el Templo Votivo
de Maipú y la Av. 5 de Abril en unión con la calle Rinconada de Maipú
forma una calle diagonal tangente al templo, llamada Rinconada, que
vincula el cementerio con el templo. Sin embargo, estos elementos
corresponden a construcciones de la primera mitad de siglo.
El
resto de los elementos tales como la piscina-parque municipal, el
estadio Santiago Bueras, el Parque 3 Poniente, aparecen aislados y
dispersos en el tejido urbano, los cuales no logran articular una
estructura espacial en la morfología de la ciudad. Todos ellos fueron
construidos en la segunda mitad de este siglo y posterior a la existencia
del primer instrumento legal de planificación urbana denominado Plan
Regulador Intercomunal de Santiago (1960) y el Plan Regulador Comunal
de Maipú (1965).
Con
relación a las piezas naturales que condicionan la ocupación del territorio,
se pueden mencionar dos: el cerro ubicado en el ingreso norte del
eje Pajaritos (24)
y el Zanjón de La Aguada (25) ubicado
también en el norte del cuadrante urbanizado hasta los ochenta. Ambos
elementos no han sido tampoco incorporados al diseño urbano de la
ciudad. El cerro se ha constituido, sin embargo, en un área recreacional
y descanso de la comunidad de Maipú, pero el canal del Zanjón es una
barrera urbana importante que limitó la expansión física de la ciudad
de Maipú hasta los ochenta. A partir de los noventa, se traspasa este
umbral y se comienza a construir al norte del Zanjón con lo cual este
borde queda incorporado dentro del área urbanizada de Maipú. Nuevamente
esta sección urbana aparece desvinculada.
El
Zanjón de La Aguada es un canal que evacua las aguas lluvias provenientes
del sector cordillerano de la capital y es también un colector a tajo
abierto de los alcantarillados domiciliarios e industriales, con los
consiguientes peligros ambientales, de salud y riesgo de accidentes
de la población. Sin embargo, la planificación urbana no ha contemplado
obras civiles de ingeniería y/o tratamiento paisajístico que resuelva
los problemas que significa tener este canal. Asimismo, este canal
debiera ser tratado con zonas de borde altamente restrictiva para
usos habitacionales y darles otros usos de suelo a los bordes en comento.
Es
interesante contrastar la diferencia de la organización espacial del
tejido urbano entre el período pre y post Plan Regulador. Pues si
se comparan ambos períodos se tiene: antes de la aplicación del instrumento
legal, se leía en el tejido urbano una voluntad de diseño de la ciudad
como un todo coherente entre sus partes y después de la aplicación
del plan, se lee un crecimiento físico que carece de una estructura
espacial interna. Esta situación se torna verdaderamente crítica y
caótica en el período 1980-1996, que coincide con un cambio importante
en los contextos políticos del Desarrollo Urbano, en el contexto económico
de la nación y en los valores culturales de la sociedad contemporánea.
CONCLUSIONES
1. La comuna de Maipú
presenta una forma urbana caótica toda vez que carece de una estructura
global que articule las piezas arquitectónicas y urbanas. Esto es
particularmente notorio en el perímetro de Maipu construido a partir
de los ochenta, en donde las nuevas construcciones se adicionan a
modo de "patchwork" solamente.
2. Esta falencia se ha
manifestado durante 30 años a pesar de existir el Plan Regulador Comunal
en Maipú y los numerosos planes seccionales complementarios.
3. El Plan Regulador
Comunal no es el único instrumento legal que ha incidido en la forma
urbana sino también hay otros dos que distorsionan bastante la configuración
espacial final, a saber: el DFL2 de construcción simultanea y los
conjuntos armónicos.
4. Existen piezas arquitectónicas
y urbanísticas potenciales para organizar una estructura y ligar los
nuevos paños de urbanización a un tejido para constituir un cuerpo.
El Plan Regulador Comunal
y su relación con el Diseño Urbano
Cabe
recordar que la planificación de los usos de suelo y las formas de
ocupación del suelo es el resultado de la aplicación de normativas
del Plan Regulador Comunal y Planes Seccionales. Vale decir, estos
instrumentos legales son los que permiten estas formas de ocupación
del territorio comunal. En efecto, el documento legal denominado Plan
Regulador Comunal es un instrumento que norma sobre los límites urbanos,
la red vial estructurante, los usos de suelo, las formas de ocupación
y de subdivisión predial. Por tanto el emplazamiento de la arquitectura
y los espacios públicos relevantes así como la definición de la trama
o red de calles es efectivamente una materia legislada por el Plan
y en consecuencia puede permitir o prohibir las propuestas de los
proyectos individuales que van conformando la ciudad.
La
práctica de la aprobación de los proyectos arquitectónicos y urbanísticos
según la Ordenanza del Plan Regulador Comunal es una función que le
compete al Estado y la realizan funcionarios municipales, generalmente
de profesión arquitecto, según la estricta aplicación de la ley en
su forma y no en su espíritu. El funcionario podría aplicar criterios
urbanísticos teniendo presente una visión de conjunto de la ciudad
y no una visión de parcialidades inconexas, pero es una facultad que
no solo respondería a la imaginación y calidad del profesional sino
que también requiere de una base jurídica y legal para abordar estas
materias con un criterio urbanístico.
En
este sentido se puede mencionar en la práctica chilena algunos destacados
ejemplos de intervenciones urbanísticas en la ciudad de Santiago.
En el período de 1872-1875, el intendente chileno Don Benjamín Vicuña
Mackena propone un proyecto de transformación de la ciudad de Santiago
bastante exitoso en su época (Hermosilla, 1973) y en el periodo 1929
- 1931, el urbanista vienés Karl Brunner propone también un proyecto
de transformación de la ciudad de Santiago, y más tarde realiza la
confección del Plan Oficial de Urbanización de Santiago en 1934 que
llego a aprobarse solamente seis años después, en 1939 por la Junta
de Vecinos de la I. Municipalidad de Santiago y se constituyo entonces
en el Plan Regulador de Santiago. (FAU, 1996).
Ambos
destacados personajes pudieron realizar estas intervenciones no solamente
por su talento y visión prospectiva sino también porque tenia apoyo
político y competencias legales para actuar sobre la ciudad. En el
caso de Vicuña Mackenna, en su calidad de Intendente tenia el apoyo
del presidente Balmaceda y las leyes que lo facultaban para hacer
modificaciones especialmente de calles en la ciudad. En el caso de
Brunner, fue contratado por el Gobierno de Chile (Ministerio de Obras
Publicas) con el respaldo político del presidente Ibañez del Campo
y luego fue contratado por la I. Municipalidad de Santiago para formular
el documento legal denominado Plan Oficial de Urbanización que controlaba
no solo el ancho de calles de la trama sino también la altura de los
edificios, su homogeneidad arquitectónica, la localización de espacios
abiertos significativos y la arquitectura relevante para transformar
la ciudad de Santiago.
A
pesar de corresponder a distintos estados de desarrollo nacional y
urbano, pues median 55 años entre las dos intervenciones, ambos proyectos
contemplan la integración de la planificación de usos de suelo con
el diseño del espacio publico, la arquitectura y las obras civiles.
Vale decir se observa una dialéctica armónica entre el plano y el
espacio publico, o dicho de otro modo entre la planificación de la
ciudad y el diseño del espacio urbano apoyado por la arquitectura.
A
Mackenna, a fines del siglo XIX, le concernían aspectos como controlar
la extensión de la ciudad, mejorar la conectividad entre los barrios
y accesibilidad, actuar sobre la higiene y salubridad de los barrios
más pobres, el hermoseamiento de los espacios públicos (calles), la
creación de parques urbanos y plazas y el control de las inundaciones
del río. Tuvo como asesor y jefe de proyecto al ingeniero Ansart quien
realizó los tajamares del río Mapocho y el puente del mismo río. De
las numerosas obras y proyectos que realizo en apenas tres años de
intendente, se destacan las más relevantes como la habilitación del
Cerro Sta. Lucia como Parque, el camino de Cintura o circunvalación
que delimitaba el área urbanizable y los tajamares del río Mapocho.
(Figura Nº ) Esto se concreto jurídicamente con la Ley de transformación
y embellecimiento de Santiago en 1874.
A
Brunner, a comienzos del siglo XX, le interesaba la estructura morfológica
de la ciudad vinculada al Plan de Urbanismo, de hecho sus obras ..."
constituyen demostraciones fehacientes del ejercicio urbanístico que
es posible desarrollar desde la arquitectura..." (Figueroa, 1996).
Concebía la construcción de la ciudad como espacio publico que tenia
que planificar, en este sentido la dicotomía entre plan y proyecto
que hoy se plantea fue resuelta por Brunner (Cortés, 1996), pues este
consideraba la obra arquitectónica no solamente la construcción de
edificios sino también los paseos públicos o espacios de la ciudad.
Entre
sus actuaciones más importantes pueden mencionarse la plaza al norte
de la Moneda, la uniformidad arquitectónica del barrio cívico; la
Avenida Central, la no-construcción de rascacielos en torno al edificio
de La Moneda; la unión de los parques Forestal y Providencia; la eliminación
del ferrocarril de circunvalación y estaciones de Sta. Elena, Ñunoa,
Providencia para construir otra pieza clave de la composición urbana
y del bien común, el actual Parque Bustamante; el Plan Regulador de
Santiago (aprobado en 1939); la visión de un ferrocarril subterráneo
y una Avenida Norte Sur. v
Esta
integración de la percepción bidimensional y tridimensional de la
ciudad pareciera ser que hoy esta completamente perdida y no figura
en los instrumentos de planificación urbana vigentes en Chile, los
llamados Planes Reguladores. Como afirman algunos planificadores norteamericanos,
(Gallíon y Eisner, 1986) la planificación clásica de la ciudad ha
sido reemplazada por una planificación económica de la ciudad.
Esta
situación es particularmente notoria en la morfología de la periferia
metropolitana chilena. Una explicación de este fenómeno puede comprenderse
a través del estudio y seguimiento de las Políticas de Desarrollo
Urbano de los ochenta y noventa, (MINVU) junto con las Políticas Habitacionales
(SERVIU), la planificación urbana y regional vía Planos Reguladores
Comunales y Regionales (SERREMI/MINVU), los modelos de crecimiento
físico de la metrópolis (AUCA, 1979) (Joinet, 1996) y la estructura
de precios del mercado de la tierra. (Trivelli, 1997)
De
modo que cabe preguntarse: ¿ el instrumento legal denominado Plan
Regulador es eficiente por sí mismo para lograr objetivos de ordenamiento
de la ciudad ? o bien ¿ es un instrumento que requiere ser modificado
y/o complementado con otros mecanismos y facultades legales ?
El
autor Raposo comparte esta postura cuando afirma que el Estado de
Chile ejerce importantes fuerzas modeladoras del ordenamiento urbano,
siendo una de ellas la planificación urbana. Y que en el actual contexto
de la modernización debieran revisarse las competencias de la planificación
urbana. El autor afirma:
..."frecuentemente
suele ponerse en entredicho las capacidades de los planificadores
urbanos o la eficacia de los instrumentos de planificación para mejorar
o sostener el orden de la ciudad. Generalmente se olvida que la planificación
urbana no es más que la expresión, en el ámbito de racionalidad instrumental,
de las competencias jurídicas acordadas por la sociedad a la administración
del Estado. Estas competencias normalmente indican el nivel de articulación
de intereses alcanzado en torno a objetivos de equidad social."...(Raposo,
1996)
Partiendo
de esta premisa se podría sostener que efectivamente la relación entre
planificación urbana y diseño urbano es una de las deficiencias o
carencias que el Plan Regulador no contempla dentro de sus facultades,
aunque existan artículos específicos destinados a precisar alturas
de edificación, densidades de ocupación del terreno, distanciamientos
a los medianeros, etc.
Del
mismo modo, el plan regulador se pronuncia sobre los perfiles geométricos
de las calles que constituyen la red vial estructurante. Sin embargo,
las características de la red de espacios públicos y su vinculación
con la arquitectura no es un tema incorporado explícitamente en las
facultades del instrumento legal. Se podría afirmar que el diseño
urbano propiamente tal es solamente la resultante de la aplicación
de proyectos individuales aprobados legalmente por el Plan, pero no
habría una voluntad de diseño para concebir a la ciudad como un proyecto
de urbanismo. (Pol, 1992)
En
efecto la falta de una relación dialéctica entre las tipologías edificatorias
y los espacios urbanos que configuran la morfología de la ciudad requiere
previamente de un "proyecto de urbanismo" que bosqueje los
lineamientos generales para la ciudad, no solamente en términos bidimensionales
sino también tridimensionales, pues así se construyen las ciudades
en la realidad.
Actualmente
el documento legal Plan Regulador Metropolitano define los límites
urbanos, el zoning, las redes viales estructurantes y los equipamientos
colectivos de carácter metropolitano, pero carece de una propuesta
de ciudad que incorpore los elementos claves del urbanismo en la morfología
de la ciudad. A su vez, el Plan Regulador Comunal que maneja una escala
menor y que esta supeditado al Plan Regulador Metropolitano, podría
también permitir una organización espacial urbana a escala de la comuna
y del barrio, teniendo presente que la ciudad se construye por etapas.
Según Bonet:
..." no hay que
olvidar que la ciudad es un proceso continuo de crecimiento, transformación,
modificación y cambio"... " y las estructuras urbanas son
el producto de los modos de crecimiento y formación del tejido urbano
que combinados con los sistemas compositivos forman la trama de la
ciudad"...(Bonet, 1989)
En
términos de diseño urbano, podemos ver en la Figura Nº (pedazos de
tejidos urbanos de las nuevas, donde aparezcan los mall, graficar
según nolly plan) que en las nuevas urbanizaciones los paños de terreno
rural se van cubriendo por vastos sectores habitacionales que utilizan
los antiguos limites prediales rurales para definir la trama de calles.
Además se observa una textura similar pero un grano muy pequeño en
el tejido urbano, comparado con la urbanización anterior a los años
ochenta. La relación espacio construido - espacio vacío que muestra
el nolly plan, evidencia una gran monotonía y refleja un criterio
de racionalización económica y constructiva que utiliza la ocupación
máxima del lote para cada vivienda dentro del jibarizado concepto
de "ciudad jardín" (Cherry, 1980). Por otro lado la repetición
de un único modelo de vivienda cuya estandarización rebaja también
los costos de la construcción habitacional y honorarios de los arquitectos.
Esto
parece obedecer a la búsqueda de una máxima rentabilidad del suelo
urbano y la edificación en el proceso de gestión inmobiliaria, con
lo cual aumentan las densidades de ocupación del suelo como también
la superficie de m2 por habitante en cada vivienda.
En
contraste a lo anterior aparece también extensas superficies edificadas
destinadas a locales comerciales y recreación intramuros (mall) sobre
extensos terrenos libres destinados a estacionamientos.
El "mall" es
conocido como las catedrales del consumismo pues ellos representan
un estereotipo de las construcciones dedicadas a la venta de productos
y servicios. En términos arquitectónicos son edificios ciegos, encerrados
en sí mismo y entregando muros opacos a la ciudad. En términos urbanísticos
se imponen en el tejido urbano y sin consideración alguna respecto
de la configuración espacial del entorno.
Esto
puede interpretarse como la expresión arquitectónica y urbanística
de la filosofía consumista donde además predomina la política del
libre mercado en el modelo de urbanización seleccionado
Como
afirma Fernandez Alba, el arquitecto español contemporáneo, lo que
caracteriza la crisis actual de la metrópolis de hoy en relación con
su configuración ambiental es la dependencia y servidumbre que las
últimas arquitectura de la ciudad tienen con respecto al proceso de
mercantilismo y de los diferentes sistemas de producción del espacio
urbano.
De este modo, la arquitectura
se constituye en un gran aparato escénico que se torna indiferente
a su entorno transformándose en una construcción sin memoria que se
consolida como monumento en el desorden metropolitano. El nuevo orden
económico global produce un cambio en la sociedad, que pasa de la
cultura de la calidad por la cultura de la cantidad y el autor comenta:
..." frente a las
corrientes neoliberales de fin de siglo, se hace imprescindible el
desarrollo de una teoría crítica, que sostenga de una vez por todas,
que el suelo y el espacio no deben legitimarse como mercancía, junto
a una política de la ciudad que haga posible que el territorio de
ésta sea cada vez menos un negocio privado y más un bien social."...
Esta
postura bien podría ajustarse al modelo de urbanización de crecimiento
en la periferia sur poniente metropolitana de Santiago, pues allí
se va localizando los segmentos poblacionales de menos recursos económicos
y por ende con escasas posibilidades de entrar libremente en un juego
mercantilista del espacio urbano.